NUESTRAS PARROQUIAS

Buscamos unas Parroquias que sean Comunidades generadoras de vida, en ella fuimos engendrados por el Bautismo, y ella acompaña a sus hijos desde que nacen hasta que mueren. Escuela en la que nos formamos y maduramos unos con otros en la fe por la evangelización y la formación, como tarea permanente de conversión personal y comunitaria, entendida como un proceso dinámico que nunca acaba, como experiencia profunda de Dios e interiorización de la vida de Cristo (Gál 2,20; Filp 1,21). Debe ser un lugar de encuentro y vínculo de comunión, casa abierta a todos, hogar de los pobres, plataforma misionera, donde aprendemos y vivimos en libertad, fermento de nueva humanidad. Atenta a los signos de los tiempos y a las necesidades de nuestra gente


Bizitza sortzen duen Parrokia baten bila gabiltza, bertan Bataioaren bidez sortu ginen, eta gure seme-alabei jaiotzetik hil arte laguntzen diena. Katekesi eta ebanjelizazioaren fedean hezten eta heltzen garen ikastetxea da, bihurtze pertsonal eta komunitarioko etengabeko zeregin bezala, inoiz bukatzen ez den prozesu dinamiko bat bezala ulertua, Jainkoaren esperientzia sakona eta Kristoren bizitzaren barnerapen bezala (Gal 2,20; Filp 1,21). Topagune eta elkarte-lotura izan behar du, denontzat irekitako etxea, behartuen etxebizitza, plataforma misiolaria, aske ikasi eta bizitu dezakegunak, gizarte berri baten hartzigarria.


jueves, septiembre 29, 2022

 

 LAS MUJERES DE IRÁN

 

 Irán: Las protestas por la imposición del hiyab suscitan llamadas  feministas a la acción en todo el mundo árabe

 Irán arde a propósito de la muerte de Mahsa Amini, de 22 años, tras pasar por una comisaría de la policía moral que le había detenido por no llevar bien puesto el hiyab obligatorio para la mujer en público

Está claro que sus defensores, tanto varones como mujeres, consideran la vestimenta femenina como un signo inamovible del carácter islámico de la sociedad iraní. Para las capas más secularizadas, principalmente en las grandes ciudades del país con acceso a internet, no deja de ser un signo más que controvertido y así lo vienen expresando en las protestas de la última semana.

En el aluvión informativo de los últimos días, me quedo con una expresión que le leí a Rana Rahimpour, presentadora iraní-británica del servicio en farsi de la BBC. Sostenía que mucha gente «profundamente religiosa» piensa que llevar el velo «tiene que ser una elección». «Deja de ser religión cuando se obliga», recalcaba.

 El profeta Isaías lo expresó mejor que nosotros siete siglos antes de Cristo: «Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí». El único motor de la fe –de una fe que no sea mera apariencia social, sino expresión del espíritu– es la libertad. La policía de la moral colectiva puede imponer un código de vestimenta, pero nunca una creencia religiosa.

Y mi pregunta, ¿Donde están las feministas?  ¿Dónde están las marchas feministas por las mujeres de Irán? ¿Porque todo lo que no huela a ideología de género no merece defensa y lucha alguna? 

Queda claro que el feminismo es una cosa, pero la defensa real de la mujer es otra muy diferente. Las injusticias que sufren las mujeres en el mundo por el mero hecho de serlo, merecen una defensa recta, tolerante e imparcial. De lo contrario, sólo servirá al juego de quienes las utilizan como excusa para otros fines

 Las leyes sobre el uso obligatorio del velo en Irán

sábado, septiembre 24, 2022

Seguidores distraídos y dispersos

 

Hoy como nunca tenemos acceso a infinidad de fuentes de información. Nuestras listas de libros o artículos por leer se acumulan junto a las de vídeos de YouTube, webinars y tantos otros formatos de contenido que nos interesa, pero al que no llegamos. La línea entre la productiva multitarea y la frustrante procrastinación es cada vez más estrecha.

Me descubro saltando de un email por responder a una llamada importante, de un wasap organizando una reunión de grupo a una persona que se acerca con deseo de hablar; por no decir cuando empiezo en YouTube viendo un vídeo que he buscado y me paso una hora saltando de vídeo en vídeo que no tienen nada que ver con el inicial. Somos afortunados por poder acceder a tanto conocimiento, pero podemos vernos desbordados y muy perdidos si no navegamos ante tanta información con algún tipo de brújula.

El seguimiento tiene mucho de esto, pues comenzamos fascinados por el encuentro con un Jesús que logra responder a esos anhelos profundos que ni siquiera somos capaces de poner en palabras y da sentido a una manera de vivir que nos entusiasma. Y caminamos, nos encontramos con otras personas y hacemos comunidad, pero algo en el camino llama nuestra atención y vamos de una cosa a otra hasta que de repente, nos descubrimos en otro lugar, medio despistados, sin atisbar la espalda ni las huellas de Aquel a quien empezamos a seguir. Como si de ventanas de un navegador se tratara, nos surgen otros proyectos, otros seguimientos que nos atraen y van ocupando nuestra pantalla y nuestro corazón.

¿Cuántas veces al día nos descubrimos dispersos y haciendo algo distinto que lo que se suponía que tenemos que hacer? Igualmente, ¿cuántas veces en la vida nos descubrimos alejados del ideal que abrazamos al enamorarnos del evangelio? El autor de la Carta a los Hebreos nos invita a tener fijos los ojos en el que inició y consumó la fe, en Jesús. No hay más recetas ni trucos. La suerte que tenemos es que, por mucho que nos dispersemos y se nos vaya la mirada y la atención a otras cosas, él está siempre dispuesto a esperarnos para caminar a nuestro lado.


lunes, septiembre 19, 2022

  LA DESOLACIÓN

 

Hay una frase que se repite cuando preguntas a alguien «¿cómo estás?». La respuesta «Estoy cansado». Hay cansancios y cansancios, y lo que se expresa con frecuencia en las conversaciones, en las reuniones, comiendo algo con los amigos, es una especie de cansancio profundo, existencial. Es como si de repente notásemos el peso de la existencia, esa pesadumbre de la vida cotidiana… No es propiamente una depresión, sino una desgana, una falta de ilusión. A veces es personal; otras, como quizás ocurre ahora, forma parte de un ambiente motivado por mil y una circunstancias (pospandemia, guerras, inflación, cambio climático…).

En el fondo, sin embargo, este estado de ánimo forma parte de la vida. En la vida espiritual, san Ignacio lo definió como «desolación», y es un elemento muy importante para el crecimiento y el conocimiento espiritual, ya que es el lugar donde la persona se siente especialmente tentada por sus propios fantasmas. Y nadie se conoce bien del todo si no conoce sus propios fantasmas. 

El problema es que la desolación encaja mal en un mundo donde se nos ha vendido que la alegría perpetua o incluso, la euforia, es el estado normal del ser humano y que, por tanto, no hay lugar para los momentos bajos, para la tristeza o para la sensación de pesadumbre.  Repito, no hablo de la depresión como tal, hablo de la tristeza y de la desolación.

La desolación puede ser, pues, un momento de autoconocimiento muy profundo. De conocimiento de los propios límites y como decía de los propios fantasmas, ya que en un momento bajo a cada uno se le aparecen tentaciones diferentes: tentaciones de tirarlo todo por la borda, tentaciones de evasiones adictivas, tentación de disimular… Precisamente el único consejo que san Ignacio da es que la persona que está sufriendo esta situación no se acomode, sino que «haga contra la desolación para vencer las tentaciones». La desolación puede ser un agujero negro narcisista, un lamento continuo contra todo y contra todos, un encerrarse sobre nosotros mismos, o puede ser un efectivo entrenamiento contra todo esto. 

En momentos como los actuales, donde el subjetivismo es considerado el único camino de acceso a la propia realidad, precisamente lo que Ignacio nos propone es salir de nosotros mismos para «hacer contra» aquellos elementos que no hacen otra cosa que separarnos del mundo y de los otros, de los compromisos adquiridos y de sus preocupaciones. 

Por esta razón, la publicidad, que tan bien juega en todos los estados de ánimo más que animar a «hacer contra» lo que nos dice es que nos «entreguemos a la tentación». Lo que dice es que tienes toda la razón de estar enfadado con el mundo y que “ellos” tienen, en forma de producto, la solución para superarlo. Y esta solución no pasa nunca por un trabajo interior, por tragarse los límites, sino por intentar distraer la misma desolación en mil y una capas de consumo y diversión. 

De ahí la necesidad de hacer también elogio de la desolación, no para arrastrarse permanentemente en ella y quedarse, sino como un momento privilegiado de conocimiento, de hacer el duelo, de asumir la realidad tal como es. En definitiva, la tristeza y la desolación, cuando acontecen, es para transitar por ellas y así hacernos más fuertes en humanidad. 



miércoles, septiembre 14, 2022

Emociones y sentires

 


A veces queremos expresarnos y nos cuesta encontrar las palabras que nos digan, que comuniquen lo que nos pasa. Los emoticonos –virtualmente hablando– nos ayudan... Pero cuando todos usan los mismos estamos formateados.

Y lo más singular, lo más original de nuestra comunicación está en la misteriosa combinación de nuestros gestos, silencios y palabras. Las emociones y los sentimientos son un universo infinito, y combinados pueden revelar lo que queremos decir. Lo que el abecedario es al lenguaje, las emociones son al sentimiento... Se va armando con el aprendizaje.

Si me siento triste o alegre, entusiasmado o desanimado, enojado o contento, atraído o indiferente... es algo que no puedo elegir. Está allí y aparece como de repente. Sin anticiparse demasiado. Solo tengo que decidir qué hacer con eso y tomar partido: por la tristeza, por la alegría, por la violencia, por la paz... Y esa es una decisión que se piensa en la cabeza, se juega en el corazón y se define en nuestras manos.

Cuando las personas nos conocen nos pueden ayudar a expresarnos con mayor autenticidad. Nos hacen de espejos. Nos sacan palabras, con tirabuzón o con verdad-mentira, hasta descubrir lo que nos pasa. Pero tenemos que dar un paso más: conocer lo que sentimos y decirlo con sinceridad. Decirlo porque nos ayuda y decirlo porque hará un bien a los demás. Decirlo en el momento oportuno y a la persona indicada es un desafío nada fácil.

¡Inténtemoslo! cada vez que nos hacemos conscientes de lo que sentimos, decimos y hacemos somos más verdaderos y libres. Somos la mejor versión de nosotros mismos cuando no somos iguales a nadie. Cuando somos lo que expresamos

martes, septiembre 13, 2022

VENID CONMIGO

 

Ayuda a situarse en el corazón de Dios que está siempre esperando para acogernos sin reprocharnos. 

 


lunes, septiembre 05, 2022

A imagen de Dios

 Decimos de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es quizás lo primero que aprendemos. Pero, ¿qué imagen es esa? ¿Y cómo nos habla de nuestras propias vidas? Dios es un Dios capaz de amar infinitamente, sin límites, con una fidelidad absoluta... Un Dios capaz de vivir en eterna comunión. Y así estamos llamados a vivir nosotros.


 

martes, agosto 16, 2022

Mientras el ruido de las armas no enmudece, que tu oración nos disponga a la paz

 

Mientras el ruido de las armas no enmudece, que tu oración nos disponga a la paz

«Nosotros hemos perdido la senda de la paz. Hemos olvidado la lección de las tragedias del siglo pasado, el sacrificio de millones de caídos en las guerras mundiales. Hemos desatendido los compromisos asumidos como Comunidad de Naciones y estamos traicionando los sueños de paz de los pueblos y las esperanzas de los jóvenes. Nos hemos enfermado de avidez, nos hemos encerrado en intereses nacionalistas, nos hemos dejado endurecer por la indiferencia y paralizar por el egoísmo. Hemos preferido ignorar a Dios, convivir con nuestras falsedades, alimentar la agresividad, suprimir vidas y acumular armas, olvidándonos de que somos custodios de nuestro prójimo y de nuestra casa común. Hemos destrozado con la guerra el jardín de la tierra, hemos herido con el pecado el corazón de nuestro Padre, que nos quiere hermanos y hermanas. Nos hemos vuelto indiferentes a todos y a todo, menos a nosotros mismos. Y con vergüenza decimos: perdónanos, Señor.»*

«Que tu llanto, oh Madre, conmueva nuestros corazones endurecidos. Que las lágrimas que has derramado por nosotros hagan florecer este valle que nuestro odio ha secado. Y mientras el ruido de las armas no enmudece, que tu oración nos disponga a la paz. Que tus manos maternas acaricien a los que sufren y huyen bajo el peso de las bombas. Que tu abrazo materno consuele a los que se ven obligados a dejar sus hogares y su país. Que tu Corazón afligido nos mueva a la compasión, nos impulse a abrir puertas y a hacernos cargo de la humanidad herida y descartada.»*

«Nosotros solos no logramos resolver las contradicciones de la historia, y ni siquiera las de nuestro corazón. Necesitamos la fuerza sabia y apacible de Dios, que es el Espíritu Santo. Necesitamos el Espíritu de amor que disuelve el odio, apaga el rencor, extingue la avidez y nos despierta de la indiferencia.»º

Papa Francisco